A principios de los 90, se celebró el Rio Earth Summit, el mayor evento mundial dedicado al medio ambiente hasta entonces. Como consecuencia de esta conferencia, los países participantes se adhirieron a un acuerdo internacional –la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC en sus siglas inglesas) – para enfrentarse de manera conjunta al reto del calentamiento atmosférico.
En 1997, los gobiernos acordaron incorporar un nuevo tratado más específico, conocido como el Protocolo de Kioto, y que tenía como compromiso la reducción en un 5% de las emisiones de CO₂ sobre los niveles de 1990 durante el período 2008-2012. Entró en vigor en 2002 y expirará en 2012.
En diciembre de 2009, tras una serie de reuniones preparatorias y acuerdos preliminares durante los últimos dos años, tuvo lugar COP15, cuyo principal objetivo es definir las políticas climáticas y energéticas de la próxima década para hacer frente de manera eficaz al calentamiento global.
